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Jesucristo nos dice:

«Estas cosas os he hablado, para que en mi tengáis paz, En el mundo tendréis aflicción; pero confiad yo he vencido al mundo.«

San Juan 16:33

En el trayecto o marcha de nuestro existir, enfrentamos diferentes desafíos, tareas y responsabilidades; los cuales se han adquirido en forma voluntaria o involuntaria, y en varias ocasiones resulta complicado y complejo el sobrellevarlos.

Esos momentos que vivimos se define como “La vida”, cada persona la experimenta diferente, cada quien tiene sus propios desafíos y retos; pero algo que deberíamos tener presente es que nuestra vida es finita aquí en la tierra y resultaría magnifico y fascinante encontrar la llave para contemplar y experimentar con claridad como gestionar, resolver o sobrellevar la carga que llevamos ante las situaciones que pensamos no tienen solución, teniendo un bloqueo al querer tomar decisiones acertadas, anhelando una vida abundante en armonía y paz conociendo cual camino debemos recorrer, lograr comprendernos, conocernos a nosotros mismos descubriendo quienes somos y de que podemos ser capaces, poseyendo una vida con alegría y con un propósito claro, descubriendo el medio para poder hacerlo, eso definitivamente seria grandioso.

Se dice mucho acerca que leer la Biblia y creer en lo que en ella está escrito, traerá bendiciones y prosperidad a nuestra vida, y que es la palabra de Dios.

Este libro ha trasformado la vida de muchos entregándoles, sanidad en mente, espíritu y cuerpo, trayendo liberación y regocijo, en ella se encuentra la llave que da apertura a ese camino que nos llevará a vivir una vida con propósito, proveyéndonos claridad y comprensión en como deberíamos proceder en cada una de las situaciones que se nos presentan día a día, además las escrituras nos dicen también que si confiamos en el Señor Dios creador de todo lo que existe, nuestras fuerzas serán renovadas.

Pero recuerda y ten presente que la decision de hacerlo es tuya pues tenemos libre albedrio para poder elegir y tomar nuestras propias decisiones las cuales determinaran nuestro destino.

“… Bienaventurado aquel…  que en la ley de Jehová esta su delicia, y en su ley medita de día y de noche, Sera como árbol plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará…”

Salmo 1: 1 -6