Las parábolas son historias o relatos que suceden en el día y día, las cuales Jesús utilizaba para transmitir una enseñanza espiritual.
Al leer y estudiar la Biblia, ella nos entrega las instrucciones para podernos conducir mejor en el sendero de la vida, además y mucho más maravilloso; nos provee el conocimiento de quien es nuestro creador, El Dios omnipotente y omnipresente, que nos dio el soplo de vida.
Hay una parabola con mucha enseñanza y es «La Parabola del Sembrador» la cual Jesucristo ademas de realatarla tambien la explica.
«Juntándose una gran multitud, y los que de cada ciudad venían a él, les dijo por parábola»:
| PARABOLA | EXPLICACION |
| Versículo 5: El sembrador salió a sembrar su semilla; y mientras sembraba, una parte cayó junto al camino, y fue hollada, y las aves del cielo la comieron | Versículo 11: Esta es, pues, la parábola: La semilla es la palabra de Dios. Versículo 12: Y los de junto al camino son los que oyen, y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven. |
| Versículo 6: Otra parte cayó sobre la piedra; y nacida, se secó, porque no tenía humedad. | Versículo 13: Los de sobre la piedra son los que, habiendo oído, reciben la palabra con gozo; pero estos no tienen raíces; creen por algún tiempo, y en el tiempo de la prueba se apartan. |
| Versículo 7: Otra parte cayó entre espinos, y los espinos que nacieron juntamente con ella, la ahogaron. | Versículo 14: La que cayo entre espinos, éstos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto. |
| Versículo 8: Y otra parte cayó en buena tierra, y nació y llevó fruto a ciento por uno. | Versículo 15: Mas la que cayó en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída y dan fruto con perseverancia. |
Aquí se puede comprender que al ser esa buena tierra donde la semilla “La Palabra de Dios” al retenerla y atesorarla, podríamos ser portadores de luz; compartiéndola con otras personas, para que puedan disfrutar de las bendiciones de nuestro Dios; y más aún si se hace con empeño y firmeza.

