Cada Amanecer es un nuevo comienzo.

Cada amanecer es un nuevo comienzo, si ayer no se logró realizar aquello que nos ayudaría a mejorar nuestro ahora, no te desanimes; ya que si tenemos vida, todavía se está  a tiempo para poder hacerlo, que no se vea disminuida la fuerza y la valentía que Dios ha colocado en nosotros desde el momento que nos creó, pues nuestro Padre Celestial es quien nos da la sabiduría y la inteligencia, y con ello tener la capacidad de desarrollarlas en las diferentes oportunidades que se nos presenten, teniendo la confianza que lo haremos bien. En la biblia se encuentra una historia lindísima que nos muestra que la inteligencia y la sabiduría proviene de Dios.

Jehová Dios eligió a dos personas para dirigir la construcción del tabernáculo y sus utensilios: (Éxodo 31:1-6)

“Hablo Jehová a Moisés, diciendo: Mira, yo he llamado por nombre a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Juda, y lo he llenado del Espíritu de Dios en sabiduría y en inteligencia, ciencia y en todo arte, para inventar diseños, para trabajar en oro, en plata y en bronce, y en artificio de piedras para engastarlas, y en artificio de madera; para trabajar en toda clase de labor, y he aquí que yo he puesto con el a Aholiab hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan; y he puesto sabiduría en el ánimo de todo sabio de corazón, para que hagan todo lo que te he mandado”.

Nuestro Padre creador de todo lo  que existe es quien coloca en cada uno de los seres humanos a través de su Espíritu Santo “el ánimo” es decir: esa actitud en la voluntad de hacer y desarrollar algo, cada uno de nosotros nacemos con diferentes habilidades y talentos, los cuales se pueden ir mejorando a través de la práctica y la perseverancia, busquemos del conocimiento de Dios en nuestra vida para conocerle verdaderamente y así poder tener fe, confianza y seguridad en que él siempre nos proveerá de aquello que estemos necesitando, sin caer en la actitud de que por haber fallado en algo nos vamos a desanimar, por el contrario veamos en aquello que llamamos fallas, o contratiempos, en un despertar a no ir otra vez por ese mismo sendero y él nos dará el discernimiento en tomar las mejores decisiones en completa paz.

Abracemos la vida con optimismo para no dejarnos caer por los desafíos que se nos presenten y recuerda; Dios es quien produce en nosotros el querer hacer algo y a la vez el ejecutarlo y lo hace en su buena voluntad.

Deja que ese querer y ese hacer deje una huella de alegría y paz en cada una de las personas que habitan este planeta que con tanto amor Jehová Dios, lo hizo para nosotros su amada creación.

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