Santiago 1:5
“Si alguno de ustedes le falta sabiduría pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.”
Existe una historia en la Biblia en 1ª Samuel capítulo 25, la cual confirma que actuar con sabiduría nos brinda favor y gracia por parte de las personas. La sabiduría es la capacidad de comprender y discernir correctamente con sensatez, prudencia y madurez, buscando un bien para uno mismo y los demás.
Esta es la historia:
Saúl procuraba matar a David, porque tenía celos de su liderazgo y valentía, obligando a este a vivir como un fugitivo en el desierto, y viajaba con un buen número de hombres, listo para pelear y se fue al desierto de Paran, en Maon, había un hombre que era rico, su nombre “Nabal”, entonces David envío a diez jóvenes y les dijo que saludaran a Nabal en su nombre y que le dijeran lo siguiente:
“… Tus pastores han estado con nosotros y no les tratamos mal, ni les falto nada…pregunta a tus criados y ellos te lo dirán…te ruego que des lo que tuvieres a mano a tus siervos, y a tu hijo David”
David estaba solicitándole de buena manera provisiones a Nabal y este muy arrogante y enojado fingió que no lo conocía y dijo que David era un sirviente que probablemente iba huyendo de su amo y no quiso proveerle lo que necesitaba, cuando lo jóvenes le informaron de lo que este hombre había dicho; David alisto su espada y como a cuatrocientos hombres para ir enfrentar a nabal.
Entonces uno de los criados de Nabal avisó a Abigail, la Biblia dice que ella era una mujer de buen entendimiento y de hermosa apariencia, y que su esposo Nabal era duro y de malas obras.
Le informo, que su esposo, reusó ayudar a David y a su ejército con provisiones, y además le dijo: Aquellos hombres han sido muy buenos con nosotros y nunca nos trataron mal, ni nos faltó nada en todo tiempo que anduvimos con ellos, noche y día han sido como un muro, todos los días que hemos estado con ellos apacentando las ovejas, ahora pues, reflexiona y ve lo que has de hacer porque está ya resuelta la ruina de nuestro amo y de toda la casa.
Entonces Abigail tomo las provisiones que David necesitaba y salió a su encuentro y al verlo se bajó del asno y postrándose sobre su rostro delante de David se inclinó a tierra y le pidió perdón por lo que su esposo había hecho y en el versículo 28 del capítulo 25 le dice: “y yo te ruego que perdones a tu sierva esta ofensa; pues Jehová de cierto hará casa estable a mi señor, por cuanto mi señor pelea las batallas de Jehová, y ningún mal te sobrevendrá en todos tus días…y acontecerá que cuando jehová haga con mi señor conforme a todo el bien que ha hablado de ti, y te establezca por príncipe sobre Israel, entonces, señor mío, no tendrás motivo de pena ni remordimiento por haber derramado sangre sin causa, o por haberte vengado por ti mismo, guarde, pues, mi señor, y cuando jehová haga bien a mi señor, acuérdate de tu sierva.
Y David le contesto:
“Bendito sea tu razonamiento, y bendita tu, que me has estorbado hoy de ir a derramar sangre, y a vengarme por mi propia mano, porque vive Jehová Dios, que me ha impedido hacerte mal, que, si no te hubieras dado prisa en venir a mi encuentro, de aquí a mañana no le hubiera quedado con vida a Nabal ni un solo varón. Y recibió David de su mano lo que había traído, y le dijo: sube en paz a tu casa, y mira que he oído tu voz y te he tenido respeto.»
En esta historia podemos observar que Abigail mostro una excepcional sabiduría, al detener una matanza en su familia y todos los que le rodeaban, siendo humilde y amable al dirigirse a David, actuando diligentemente y con prudencia con el futuro rey, no dejándose bloquear o paralizar por el temor de lo que iba a suceder en su ciudad; a causa de la arrogancia de su esposo, pero esta actitud proviene de Dios ya que ella tenía conocimiento espiritual, al prevenirlo que no manchara sus manos con sangre recordándole que nuestro creador impide tomar venganza por mano propia confiando que él se encargara de juzgar a sus enemigos.
Proverbios 15:1 La blanda respuesta calma la ira más la palabra áspera hace subir el furor.

